La próxima elección es la oportunidad para barrer a los caciques

Lic. Luciano Blanco Gonzalez.

El ejercicio del poder, es una sensación de fortaleza física y espiritual cuya ausencia debilita y a veces enferma a quienes son privados de ello.

Servir sin egoísmos y sin distingo debería de ser la inspiración de quienes lo detentan y no extraviarse en el camino alentado por la vanidad y la soberbia de sentirse superior y someter a sus insanos caprichos a sus gobernados.

Quien lo ejerce no debe tampoco torcer sus fines y caer en las tentaciones del enriquecimiento a costa de los negocios ilícitos o hacerlos desviando o apoderándose de los recursos públicos.

Quienes lo hacen.- Es preferible no hacerlo.- corren el peligro de ser barridos por la brisa del rumor que los derrumba, por que el mal carácter y las riquezas son inocultables, corriendo el peligro que la memoria popular los recuerde en sus épocas de pobreza, caminando, pidiendo aventones, solicitando prestado para pagar deudas y ahora los vea en carrazos del año, con propiedades de ranchos y mansiones, paseándose por el mundo y sus hijos en las mejores escuelas y presentes en los grandes y caros eventos deportivos, o artísticos de corte internacional.

Esas conductas aunque mínimas y aun no teniendo el referido esplendor, ubican al actor como un ladrón, como un deshonesto, como un malandrín semejante al coyote que de ponerlo en el gallinero a cuidar las gallinas, se las comerá todas, y que de ponerlo en un puesto nuevamente saqueara las arcas y solo trabajara en aquello que les reporte un beneficio.

La obligación de un gobernante es la de dar, resolver los problemas de su comunidad y alentar el desarrollo económico y social de los pueblos que abarca su jurisdicción.

Dar buenas leyes, impartir justicia con sabiduría y prudencia, imponer orden, dar seguridad pero sobre todo dar sonrisas sinceras y cariñosas, saludos respetuosos, atenciones con amabilidad y estar revestido de un halito de sencillez, con esos atributos y uno que otro destello de inteligencia estaremos en presencia de buenos políticos, merecedores siempre de confianza.

Hay quienes con sus familias y con sus partidos se han mantenido por años en el poder, aunque también tenemos que señalar que ello se atribuye a imposiciones antidemocráticas, toleradas por la falta de libertades y de opciones partidistas, esto es debido a la existencia de partido único y bipartidismo que por décadas vivimos.

Pero esto es rebatible porque desde la víspera de este milenio surgió un pluripartidismo activo en el que se atrincheraron grupos políticos. Grupos de intereses económicos y corrientes ideológicas de cortes diversos, izquierdas y derechas, liberales y conservadores, centros, socialistas, es decir de distintas composiciones.

Pero al menos en el caso de Veracruz, tenemos la experiencia de que este pluralismo a servido más que nada como refugio de las corrientes dominantes, sobre todo de las familias políticas que son las que aglutinan a los grupos y a los individuos que muestran alguna inquietud, sumándolos a su entorno, lo que les permite exigir posiciones en cada cambio de gobierno, en cada proceso electoral pelean postulaciones a su partido de origen o en el que circunstancialmente militan para ellos, sus hermanos o hermanas, sus hijos o hijas, cuñados y en caso de que les sea negado, sin ningún recato cambian de partido y con ellos todos sus seguidores.

Estas macollas familiares gozan de gran experiencia organizativa, saben en donde están los puntos neurálgicos de la elección, saben cómo movilizar al electorado, saben cómo inclinar y controlar el voto y también como desmovilizar a la oposición, mentira que las figuras nuevas tengan alguna posibilidad de hacerlo por muy grandes que puedan ser sus concentraciones, la elección local es otra cosa, nadie se mueve si no tiene un interés ya pactado.

Antes los electores se movían solo por la construcción de una escuela, de una clínica, de un camino o de cualquier obra en beneficio de la comunidad, ahora se mueven también porque les paguen el día para ir a votar, por despensas, por laminas, casi por cualquier cosa que les pueda representar un beneficio personal, adicional a lo que ya vienen recibiendo sobre todo en el medio rural.

Por ahora no hay efervescencia, apenas se están desarrollando las luchas de grupos y las internas de los partidos, pero excepto rumores que flotan en todo el territorio veracruzano sobre posibles postulaciones, no hay nada claro, aunque es evidente que no tendremos las concentraciones estruendosas de los lejanos tiempos, ni los mítines, posiblemente ni las visitas domiciliarias que lleven el virus a los hogares, es mas por salud publica las autoridades sanitarias

deberían de dictar un riguroso protocolo que reglamente el activismo político, no hacerlo nos colocaría en la posibilidad de que Veracruz entero sea un gran hospital con miles de enfermos y convalecientes o una enorme funeraria con muertos por donde quiera producto del contacto de los activistas con los electores, esto es un asunto de salud pública y la vida está por encima de cualquier libertad por importante y maravillosa que sea.

Es muy posible que algunos municipios, rancherías y comunidades acuerden cerrarle el paso a las visitas de los candidatos y esto sucederá a la primera alarma que lance una población que presuma el incremento de contagios por la visita imprudente de comitivas externas que pudieron ser portadoras del virus.

Continuando con el tema, decíamos que en efecto hay familias que se han posesionado de la administración de sus municipios y de sus región las que usufructúan vía ayuntamientos y diputaciones, la mayoría de ellas por la vía pacífica y democrática, cuya preferencia es producto de su trabajo positivo y resultado del cumplir con las promesas y el interés en resolver los problemas de las comunidades.

A este dominio la opinión pública en honor al poder que ejercen estos personajes y sus familias les llama caciques rememorando a los señores feudales que eran amos y señores de la gente y era su voluntad la que maniobraba en un determinado territorio.

Pero aquel titulo se obtenía por la distinción que de ellos hacia la realeza y sus títulos los imponía a la población, es decir su poder dimanaba del Rey y se ejercía en su nombre, aquí no, aquí hay una democracia con reglas claras de sucesión en las que el soberano es el pueblo y el escoge de entre una serie de propuestas que le hacen los partidos políticos y si el pueblo bueno y sabio inspirado en el discurso libertador y humanista de Andrés Manuel, ya está cansado de los caciques, de las imposiciones, del poder de una sola familia, es el momento de derrumbarlos, de quitarlos definitivamente, de barrerlos de las páginas de la historia de cada pueblo con el voto directo. Libre y secreto que la constitución política del país le otorga a cada mexicano y que el gobierno le garantiza.

Acá en el Norte de Veracruz, como en decenas de municipios del Estado. El poder continuara en manos de las familias y de los grupos tradicionales sin importar porque partido, En Panuco y la región continuara dominando el Pan con la familia García_ Guzmán,- Escalante, con Don Ricardo, Ricky y Rodrigo.

En Tantoyuca, La familia Guzmán Avilés, con Joaquín, Jesús y Amado, acuerpados con alianzas regionales que les permiten controlar un buen número de municipios, su control político no es casual, es consecuencia de servir varios años a la región sin que a la fecha se sepa que en alguna ocasión se hayan ensuciado las manos con corruptelas y la gente los identifica como honestos, atentos y trabajadores.

En Temporal regresa por tercera ocasión el legendario dirigente priista Patricio Chirinos Del Ángel, quien entre otras cosas en estos tiempos de pandemia no ha estado escondido, si a estado fortaleciendo su imagen con trabajo en la cabecera y en las comunidades por ello Patricio tiene los mejores pronósticos para seguir sirviendo a sus paisanos.

En Tantima es otra historia, su Presidente la Panista Rosalía Álvarez Muñoz, hoy Presidenta por tercera Ocasión, ante la imposibilidad de postularse por el impedimento de la no reelección, postulara a su señora madre doña Rosalía Muñoz Mendo, pero como candidato de Morena. Nepotismo puro dirían los analistas y críticos, pero es tanta la actividad en el municipio y el apoyo a las familias con la construcción de cuartos dormitorio, baños, pavimentación de rampas en los caminos escarpados, arreglo de brechas y caminos, despensas y las visitas continuas a las comunidades, que si usted le dice a un vecino que ya ni la amuela, que como va a poner a su mama, la gente le contesta, ¡ojala¡, ¡dios quiera¡, ¡que Bueno¡, pues habrá que apoyarla, quizás sea la única que no tenga rival enfrente, pues aun cuando La Alianza, le dejo la postulación al Pri en el municipio, este partido aun no tiene candidato.

Chinampa, es otro Municipio en donde la familia Avendaño, Baltasar ex alcalde y Lázaro, actual alcalde (padre e hijo) también por Morena, postularan a un candidato de la familia, para continuar gobernando merecidamente aquel municipio.

Chicontepec no se queda atrás y la familia Martínez, Manuel Francisco, Pedro Toribio su sobrino, ex alcaldes y Pedro Adrian actual alcalde,(hijo de Manuel Francisco) manejan el municipio con una constancia admirable cultivando los usos y costumbres de las comunidades indígenas ahí asentadas , de tal manera que están en el ánimo popular para seguir gobernando.

Finalmente, habrá que reconocer que una reelección democrática y equitativa, propia o vía familiar de concretarse honra a quien la logra pues es un reconocimiento expreso del pueblo a la honorabilidad y al trabajo positivo de quien se postula, todos esperamos que las próximas

contiendas legitimen como autoridades a quienes tengan merecimientos suficientes.-Por el bien de la causa.

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